La ira

 

Y Papi pensó:

La ira te persigue. Te dejas provocar fácilmente por los demás, especialmente por Tutti. Explosionas en gritos y golpes violentos. Ojalá no tuvieras el estorbo del mal genio en la vida, es un obstáculo alto y despiadado, te destruye el alma con su fuego asesino. Por favor, respira profundo, medita, mueve tu cuerpo, nada, corre, deshazte de esa energía maligna a base de sudor, silencio, contemplación y amor. También con entrega apasionada a la vocación que te toque el corazón. Te amo.

Vivi y la ciencia

K-12 Math & Science Education

Otra vez dijo Papi:

“En el mundo están pasando cosas que todos creíamos superadas, como actos de racismo y de intolerancia. Hay grupos que siguen sosteniendo que unas razas son más inteligentes y superiores que otras. Esto lo afirman con cuestionables ideas supuestamente científicas. No quiero argumentar al respecto porque es un tema que tiene muchas esquinas y es difícil de cubrir sin extenderse demasiado. Te lo comento porque nosotros, que hemos nacido y seguimos viviendo en un país tercermundista, en donde ya no se puede hablar de razas porque estamos bastante mezclados y este tipo de debates, como el que hoy mantenemos, nos afecta bastante. Yo no sé cómo será el mundo en los próximos años o en el momento en el que ya estés fuera de casa, ejerciendo la carrera que decidas cursar, pero espero que este tema no sea un estorbo en la consecución de tus sueños. Y esos sueños, deben incluir una visión menos estrecha del mundo que la de aquellos que viven pregonando una vida de éxito acosta de lo que sea; o una superioridad de un ser humano por sobre el otro, asociada al color de su piel. No. Hay que incluir en nuestro programa de vida una visión más amplia en la que se retome el deseo de mejorar el mundo en el que vivimos, tan olvidado por muchos, ya sea por educación, por descuido o egoísmo. Para ello habrás de elegir una ciencia, por lo menos una, y tomártela en serio, ser buena en ella, porque las ciencias son y serán, las herramientas más fiables y eficaces para que ese mundo en el que has vivido, termine siendo mejor a tu partida. Un beso.”

Tú y los demás

Close up indoors portrait. beautiful kid smiling, white background ...

Y Papi me dijo:

“No encajas entre tus primos. Unos te llevan unos pocos años y casi entran a la adolescencia; otros son más pequeños y no entienden tus intereses. Te vi luchar por hacerte notar, por acceder a los mayores; sufrí al ver que cambiabas con tal de llamar su atención. En la noche, antes de dormirte, luego de leer, te dije quedo que eras especial tal cual eres, que no importaban las opiniones de los demás, que te olvidaras de la absurda pretensión de ser alguien diferente de ti misma con tal de conquistar la apreciación de alguien. Tú, tal cual eres, no necesitas ser más que tú, un ser maravilloso que vino a iluminar el mundo con tu sonrisa, con tu alegría, con tus ideas geniales. Te adoro, te amo mi niña de siete años, mi Vivi”.

La burbuja

little girl sitting on a wooden bench blows bubbles in the rays

Deseo enseñar a mis padres a quererme, pero yo no sé querer.

Al parecer, no nací con ese conocimiento. Me sé divertir, sé comer; sé dormir y llorar. Aprendí rápido a correr y a escalar. Sé saltar y mecerme. Puedo hablar –mucho y con bastantes palabras-. Puedo, también, caer y volverme a levantar. Puedo hacer muchísimo más y aprender con enorme rapidez pero, a querer, que alguien me enseñe porque el tiempo corre y mañana puede ser muy tarde. Mañana puede que Vivi se convierta en mujer y por dentro esté tan hueca como una burbuja dibujada en un papel.

El origen de la autoestima

Mother and toddler

Dice la doctorcita que la estima se fragua a partir de lo que sienten los padres sobre sus hijos. Afirma que esa es una de las razones por las cuales hay que hacer que los hijos actúen en conformidad con las normas que se les imponen, porque ello se derivará en afecto hacia ellos. Y ese sentimiento es lo que se terminará interiorizando y acabará convertido en autoestima.

Papi sigue leyendo ese tipo de literatura creyendo que sacará algo mejor de mí, porque tiene miedo de educarme mal. Todavía, a estas alturas, yo no sé lo que terminaré sintiendo ni pensando sobre mí misma. Apenas me veo en el espejo y puedo decir que esa cara es mía. Espero que la fórmula de papi funcione, eso sí, porque dicen mis abuelos que aquel que no se ama lo suficiente, es mejor que no haya nacido, y yo quiero vivir.