La chica de las ideas

Mi Vivi:

Eres la chica de las ideas. Te quedas pensando ante cualquier problema y rápidamente le encuentras una solución. ¡Puff!, como de la nada salen tus respuestas ingeniosas. Cuando crezcas, te conviene buscar una profesión-trabajo en el cual ejercites ese don maravilloso, el de la curiosidad y el del rostro resplandeciente cuando se descubre una pizca de verdad.

Sonríe siempre, mi amor

Y luego dijo:

De vez en cuando te miras la pancita y dices que la odias. No sé a quién le escuchaste decir que tu barriguita era fea. Lo cierto es que no la quieres y es como si por extensión no amaras todo tu ser. No, por favor, no caigas en esa trampa. No es cierto que seas fea. Eres hermosa, porque la belleza es una actitud que ya posees, la propensión a la sonrisa fácil. Sí, eso es la belleza, mi niña.

Mentira y verdad

Y me dijo:

No mientas, por favor, te lo ruego. No temas decir la verdad. No es nada sentirse mal por haber cometido un error, por mostrarte humana ante los demás. Comprende que nadie es perfecto, que no lo eres en absoluto, que tus fallos son nada comparado con la vida, con el amor, con el propósito que te dio a luz a esta realidad. Sé sincera, transparente y ya. Las mentiras son un fardo horrible de llevar en la espalda. Es un imán que pide más de sí mismo, porque una mentira hala la otra en un dinamismo que sólo la verdad detiene. Recuerda, no busques ser perfecta, sólo ser tú, sencilla y libre, abierta y cariñosa, sonriente. Así te recuerdo, corriendo en la arena a mi lado; acompañándome, jugando, feliz. Te amo, mi niña bella.

La ira

 

Y Papi pensó:

La ira te persigue. Te dejas provocar fácilmente por los demás, especialmente por Tutti. Explosionas en gritos y golpes violentos. Ojalá no tuvieras el estorbo del mal genio en la vida, es un obstáculo alto y despiadado, te destruye el alma con su fuego asesino. Por favor, respira profundo, medita, mueve tu cuerpo, nada, corre, deshazte de esa energía maligna a base de sudor, silencio, contemplación y amor. También con entrega apasionada a la vocación que te toque el corazón. Te amo.

Vivi y la ciencia

K-12 Math & Science Education

Otra vez dijo Papi:

“En el mundo están pasando cosas que todos creíamos superadas, como actos de racismo y de intolerancia. Hay grupos que siguen sosteniendo que unas razas son más inteligentes y superiores que otras. Esto lo afirman con cuestionables ideas supuestamente científicas. No quiero argumentar al respecto porque es un tema que tiene muchas esquinas y es difícil de cubrir sin extenderse demasiado. Te lo comento porque nosotros, que hemos nacido y seguimos viviendo en un país tercermundista, en donde ya no se puede hablar de razas porque estamos bastante mezclados y este tipo de debates, como el que hoy mantenemos, nos afecta bastante. Yo no sé cómo será el mundo en los próximos años o en el momento en el que ya estés fuera de casa, ejerciendo la carrera que decidas cursar, pero espero que este tema no sea un estorbo en la consecución de tus sueños. Y esos sueños, deben incluir una visión menos estrecha del mundo que la de aquellos que viven pregonando una vida de éxito acosta de lo que sea; o una superioridad de un ser humano por sobre el otro, asociada al color de su piel. No. Hay que incluir en nuestro programa de vida una visión más amplia en la que se retome el deseo de mejorar el mundo en el que vivimos, tan olvidado por muchos, ya sea por educación, por descuido o egoísmo. Para ello habrás de elegir una ciencia, por lo menos una, y tomártela en serio, ser buena en ella, porque las ciencias son y serán, las herramientas más fiables y eficaces para que ese mundo en el que has vivido, termine siendo mejor a tu partida. Un beso.”

Tú y los demás

Close up indoors portrait. beautiful kid smiling, white background ...

Y Papi me dijo:

“No encajas entre tus primos. Unos te llevan unos pocos años y casi entran a la adolescencia; otros son más pequeños y no entienden tus intereses. Te vi luchar por hacerte notar, por acceder a los mayores; sufrí al ver que cambiabas con tal de llamar su atención. En la noche, antes de dormirte, luego de leer, te dije quedo que eras especial tal cual eres, que no importaban las opiniones de los demás, que te olvidaras de la absurda pretensión de ser alguien diferente de ti misma con tal de conquistar la apreciación de alguien. Tú, tal cual eres, no necesitas ser más que tú, un ser maravilloso que vino a iluminar el mundo con tu sonrisa, con tu alegría, con tus ideas geniales. Te adoro, te amo mi niña de siete años, mi Vivi”.

Juego, libertad y confianza

Two beautiful little girls swinging on swings on playground with smile on sunny summer day

Ya en el parque de diversiones, la señora y sus tres hijos estaban impresionados conmigo por la agilidad con la que me veían balancearme de los tubos. Papi, desde muy pequeña me ha permitido hacer lo que quiera en el parque, siempre con una mano cerca de mi espalda o agarrándome una mano. Con el tiempo, ha terminado confiando en mí. Durante el aprendizaje, me caí unas cuantas veces y ambos sabemos que esas caídas me enseñaron dónde colocar mis manos y mis pies. Por las palabras que me dirigen, aprendo poco; la cosa es diferente cuando hago las cosas por mí misma. Y hacer me fortalece, me da confianza en mí misma, levanta en mi interior muros infranqueables. Esos niños grandes y pusilánimes de aquella señora me dan pena, les espera mucho sufrimiento por delante si no se entregan a vivir sus vidas y a hacerse fuertes desde ya.

Los adultos no saben descansar

Baby girl sleeping

Son las siete y media de la noche. Papi acaba de llegar a casa y salgo de la habitación, corriendo, a saludarlo. Me besa, me abraza y luego pide permiso para bañarse. A su regreso, lo espero en el sofá. Él me levanta y me acomodo a su pecho y a su hombro. Así, volvemos a sentarnos de vuelta y es entonces cuando me duermo al instante. No pasan ni diez segundos antes de que pase a olvidarme de mí misma en sus brazos.

Al día siguiente me quedo pensando en algo que me inquieta. Al parecer, la gente adulta no descansa. Y no descansa porque ha olvidado que, para hacerlo, se precisa tener un hombro, uno en el cual recostar la cabeza para que, allí, el cerebro apague el interruptor y se quede a oscuras, sin su sol.

Zzzzzzzzzzzz.

Decir “hacer” o “no hacer” es lo mismo

beautiful cheerful little girl playing hopscotch on playground

Hay cosas que aún no puedo explicar. Una de ellas es la razón por la cual si me dicen que no haga algo, lo hago. De los dos, mami es la que me entiende y, en lugar de gritar un “no hagas eso”, me pregunta por cualquier tontería que aparta mi mente de lo que pretendía hacer y que a ella no le parecía bueno. A papi aún le falta mucho por aprender porque su mente parece una línea recta, pone los ojos sobre algo y todo lo que está a su alrededor desaparece. Por eso se enoja conmigo al pensar que nunca lo escucho, que no lo respeto ni le hago caso. ¡Qué tontería!

Mami, por el contrario, piensa como en ondas que suben, bajan y se van por los lados. Yo puedo ver esas ondas zigzagueando a mi lado. Debo decir que me producen consuelo porque siento que me protegen hasta de mí misma. También de hacerle daño a la distraída de Tutti, que vive en la luna como mi papá.

Ambos, papi y mami, son diferentes al extremo. Yo, sin embargo, cuando crezca, quiero ser los dos a la vez, porque cada uno tiene su encanto y sería una maravilla ser dos veces encantadora; ser la línea y ser la onda, si no es mucho pedir.

En la mente de Dios

Homework

Sólo después de yo nacer mis padres cayeron en la cuenta de que habían dado un paso que cambiaba para siempre el sentido de sus vidas. Yo no era un contrato que podían cancelar ni una pieza alquilada que podían devolver cuando se cansaran de ella. La alegría de mis padres se fue evaporando con el sol de mi llanto de media noche. Papi comenzó a decir que ya no podía dormir, que ya no tenía un momento de paz en la casa.

Eso no fue todo. Las noches de salida se acabaron. Se acabó abrazarse en las salas de cine, conocer un nuevo restaurante, salir con los amigos. De pronto, mis padres sólo querían verme dormida porque únicamente en esos minutos ellos podían volver a sus teléfonos, a sus correos; a ver una película mientras se bebían un té. Vivi era la niña más bella del mundo cuando estaba dormida; la más fea cuando, despierta, sólo pedía comida y atenciones.

Hoy, dos años después, mis padres han olvidado lo que eran sus vidas antes de mí porque ahora sonríen más cuando me acompañan a jugar y ya no intentan obligarme a dormir, hipnotizándome con relojes de bolsillo. Hoy dejan que el sueño llegue cuando tiene que llegar, relajados, por fin.

A veces, sin embargo, se quedan distraídos. Tal vez pensando en todo lo que pudieran hacer si yo no hubiera nacido, si aún estuviera dormida en la mente de Dios.