Dos brazos no dan para mucho

Dos brazos no dan para mucho cuando hay un solo pecho de por medio; cuando hay un sólo corazón y un sólo cerebro gorbernándolos. Dos brazos no dan para que mami me arrulle mientras da de comer a Tutti, mientras la baña, mientras intenta dormirla.

Tampoco son suficientes una boca, ni dos ojos, ni diez ojos, ni cien ojos, si los mismos se tienen que compartir.

Me despierto triste y me duermo igual.

Leave a comment